11 marzo, 2009

La frustración política de algunos tipos

Por ahí andan comentando que hay tipos que después de una añeja frustración política todavía destilan amarguras en la añoranza del poder que nunca lograron alcanzar, me refiero a Francisco Tovar Armendáriz, alias el “Tovarich”, uno de los personajes que siempre ha querido, pero nunca ha podido, y por más que le ha buscado no ha conseguido salir del ostracismo en donde se encuentra, en estos tiempos donde existe mayor democracia, todo le puede, le cae mal, los representantes populares que no son santos de su devoción, los critica a diestra y siniestra, para el todos los gobiernos son intransigentes, demagogos, populistas, mesiánicos, intolerantes, violadores de la ley, presuntos delincuentes, transgresores de la Constitución, autoritarios, hasta los medios de comunicación que no se ajustan a sus ideas seniles, los tilda de amarillistas y vendidos, habla de la paja en el ojo del vecino, pero no se da cuenta de la viga que trae sobre las pestañas, los ciudadanos piensan que desde su frustración política hasta nuestros días, ya existe mucha distancia como para seguir viviendo del recuerdo amargo, espejo del picapleitos Joel López Moreno quien a decir de muchas versiones litiga con título de enfermera, otro que habla como estudió, poco inteligente, contradictorio, resentido social, hipócrita y aspirante al AMATE, ya que fuertemente se ha venido ventilando en diversos medios de comunicación números de averiguaciones previas, que lo coloca como presunto delincuente, trasgresor de la ley. Aunque usted no lo crea, ninguno de los epítetos que se le adjudican a estos tipos a sido inventado por el de la tecla, todos, y hay muchos más, les han sido adjudicados por ciudadanos honestos y periodistas del ámbito local y estatal desde hace décadas hasta nuestros tiempos, todo un historial gris y ensombrecido, como el que también goza un lidercillo de la Central de Abasto, locatario millonario, con maestría en el pecado capital, pues con todo y que se dice muy allegado de Samuel Ruiz muchos vendedores de este centro de trabajo lo consideran como uno de los mayores usureros de la historia, mantiene en la miseria a todos los hijos de Dios que diariamente luchan por el pan de su familia de una manera honesta y no aprovechándose de la necesidad del prójimo para figurar y sentirse redentor, otros más lo tildan de Pinocho, dado a que la sarta de mentiras le ha puesto la nariz como el de este muñeco de la fantasía Disney. Cuando sus deseos no se cumplen tiende a volverse hosco, malhumorado, irritable y amenazador. Le falta sentido del humor y por lo tanto, los demás suelen percibirlo como sarcástico, despreciativo, peleonero, amargado y resentido. Cuando alguien pone en duda sus puntos de vista o sus acciones, responde con discusiones acaloradas y con actitudes agresivas y rígidas. El paranoico a menudo disfraza su inseguridad con un intenso deseo de logros, que pueden impulsarlo a luchar por objetos más allá de su capacidad real, así es la identidad del locatario que no le están saliendo las jugadas como antaño, pues hoy por hoy, se tiene un gobierno municipal que no se espanta con cualquier petate del muerto. Parece que ahora sí, los hambreadores del pueblo encontraron su coco, porque ni los de la ACCO con todo el financiamiento que les esta proporcionando AECA pueden convencer a la sociedad en la que nos desenvolvemos que realmente son “unas hermanitas de la caridad”, pues todo mundo los conoce como gente sin conciencia que tienen cientos de denuncias ciudadanas y jurídicas acumuladas durante el trayecto de su historia. Temas sobre las andanzas de estos sujetos hay de sobra para comentar, Francisco Tovar Armendáriz caminó un tiempo sobre una frustrada candidatura panista, de ahí pal’ real no a encontrado hueso, a lo mejor las ventas no van muy bien en su ferretería, por eso anda buscando como colarse en alguna rendija política, hay que recordar que junto con otros aliados del mismo corte político, donde se encuentra el picapleitos de Joel López Moreno, le dio por entrometerse en las campañas pasadas, financiados por el oscuro ex alcalde Constantino Kanter y asesorados por su hermano se eligieron como la contraloría ciudadana, se hicieron pasar de los muy dignos y honestos, cuando todo mundo los conoce de que pié cojean, pero hicieron bien su chamba, sólo que en el pecado llevaron la penitencia, pues hoy por hoy, se quedaron como aquel chucho de las dos tortas, no tienen cabida por ningún lado, mejor que vayan a echar sus pulgas a otro lado. Bien hicieron algunos comitecos bien nacidos de abandonar el barco de la ACCO, al final de cuentas se convencieron que estaban haciendo muy mal en juntarse con el resentimiento y la amargura en su máxima expresión, tarde se dieron cuenta que el Gobierno Estatal y Municipal no se va a prestar a “caprichos” llenos de odios, rencores y frustraciones, pero nunca es tarde para darse cuenta de que este rescoldos de “organización” ya perdió el rumbo y hasta la brújula, porque dentro lleva una manada de políticos frustrados metidos hasta el fondo de un costal de obsesiones, en el que subyacen graves faltas de respeto a los medios de comunicación y a quienes trabajan en ellos, tal vez por eso se han venido ganando a pulso el látigo de nuestro desprecio. ¡ Hay que lo vean si quieren seguir echando lumbre al fuego mediático!.... Condolencias Por este conducto enviamos nuestras más sinceras condolencias a los familiares y amigos del profesor Fernando Avendaño Solís, quien dejó de existir hace un par de días, quizás las nuevas generaciones de estudiantes no conocieron la trayectoria del profesor Fernando Avendaño, pero quienes tuvimos el privilegio de tener un maestro como el, nos duele profundamente su ausencia, sobre todo porque existen recuerdos bonitos, a mi en lo particular me dio clases en el 3er. Año de Primaria, en la escuela Dr. Belisario Domínguez, tenía una estrategia infalible para hacernos trabajar, conquistaba nuestra atención a través de premios, premios modestos, pero cargados de gran afecto y compromiso con la educación de aquellos tiempos. Descanse en paz mi querido profesor. Nos leemos en la próxima.